BODAS DE ORO: VIRGO POTENS
Aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Recuerdo cuando pisé por primera vez el patio de mi colegio, sólo tenía seis años, pasaba a una nueva etapa de mi vida, era muy pequeña y mis padres siempre me decían que era el momento de aprender y poco a poco conocer la vida.
Cuando llegué a mi aula, mi maestra me ayudó a comprender que el estudio era la base de nuestro futuro.
Eran constantes luchas por seguir adelante, ya que aprendí muchas cosas, conocí a mis compañeras, a las hermanas que siempre me apoyaban y me daban su cariño incondicionalmente, por eso doy gracias a Dios de haberlas puesto en mi camino.
Y que decir de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que con su fe puesta en Cristo, nos enseñan el camino para llegar a él y ellas ven a Cristo en el pobre, son tan sencillas y humildes que no les importa dejar a su seres queridos y ahora forman parte de la familia de Dios, es algo admirable, lleno de gozo y con su carisma vicentino me incentivan a buscar a Cristo, a luchar, a ayudar al pobre sin pedirle nada a cambio.
No puedo olvidar a mi madre la Virgen María, es quien me colma de tantas bendiciones, me protege y me ayuda a ser una buena hija, amiga y hermana. En este hogar ella tiene sus ojos puestos en todos nosotros y no se olvida que aquí en la tierra tiene a sus hijos.
Además admiro tanto pertenecer a mi colegio Virgo Potens porque me enseñan a amar y honrar a mis padres ya que el constante esfuerzo que ellos hacen para que yo estudie, crezca y me fortalezca como ser, es inmenso y lleno de afecto incondicional y lo único que ellos tendrán es el orgullo de tener una hija luchadora, perseverante que busca conseguir sus ideales y que será una gran profesional, capaz de mejorar su vida y su país.
Ya son cincuenta años de servicio a la comunidad, de sueños y esperanzas que no se acabarán y se hacen realidad. Gracias a ti crecí y pronto culminaré mis años de estudio y que triste se me hace pensar que ya no volveré a estar aquí.
Es esta la morada donde pasé muchas etapas de mi vida, momentos inolvidables que permanecerán en mi corazón.
Este año significa mucho para mí, ya me voy y en mí quedan las mejores enseñanzas por parte de mis maestros, de las hermanas y de mis compañeras. Un año más de amor, éxito, compañerismo y solidaridad.
No sólo eres un colegio, sino también mi guía y entrego todo de mí para ser mejor cada día.
Sólo me queda agradecer a esta institución educativa por el apoyo, cariño y amor incomparable, haber logrado que encuentre aquí el mejor camino para llegar al éxito y teniendo a Cristo en mi corazón, me doy cuenta que el tiempo no está perdido.
Gracias a ti por todo lo que me brindas, ahora sólo queda que empiece a cumplir mis metas y algo que no puedo olvidar, es que me enseñaste a que cada tropiezo me hace ser más fuerte y que de mis errores aprendo.
Me enseñaste que solo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias y las crea si no las encuentra. Gracias
Esto será quizás lo que recuerde de mi colegio, los mejores momentos se quedan allí, porque ahora comienza algo nuevo y tal vez no será lo mismo.


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